La fiesta del bicentenario de la Patria en Argentina, ese largo fin de semana ideal para disfrutar en familia, nos encontró en la playa.
Las ciudades vecinas de Pinamar, Ostende, Valeria del Mar y Cariló en la costa Atlántica, se transformaron en una excelente opción para unas breves vacaciones, aún en medio del otoño.
Les presento el fabuloso bosque de Cariló, colmando de viejas acacias que recubren las inmensas dunas. Es un paisaje de ensueño.
Los paseos matinales son maravillosos. Se camina rodeado de una vegetación densa y fresca. Y las caminatas de la tarde… son igual de bellas.
Cariló es un pequeño rincón del paraíso, ubicado a solo 350 kilómetros de Buenos Aires.
Me encantan sus senderos entre los árboles enormes, antiguos, imponentes, los pájaros que cantan tranquilamente, el aroma de la brisa marina, las elegantes casas de madera y piedras, las flores perfumadas por doquier.
Cariló es un lugar ideal para el descanso y el relax. Además, donde cada uno encuentra actividades para distenderse y divertirse.
Yo prefiero recorrer los senderos. Dejo mi reloj en casa y comienzo caminar, la mirada perdida en lo alto de los árboles, haya sol o llovizne, y llevo mi cámara fotográfica. Es sumamente entretenido.
Una visita a Cariló, en verano, en otoño….
Un verdadero placer.
El tiempo pasa y uno no se da cuenta.
Se respira paz.
ResponderEliminarUn hermoso lugar, sin duda
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