Los viajes mejoran a los sabios y empeoran a los tontos
(Mi traducción de un proverbio inglés)
Leía algunos días atrás: Londres es el eclecticismo en todo su esplendor...
Después, puede ser por aquéllo de las causalidades, no de las casualidades, una amiga de la comunidad franco-parlante de viajeros de la que formo parte, hablaba de uno de los lugares más bellos de Londres: el Millenium Bridge, ese puente peatonal que cruza el Támesis uniendo el Tate Modern Museum con la catedral de Saint-Paul. Lo describía como uno de sus paseos favoritos : partía de Saint-Paul, atravesaba el río y recorría a lo largo el South Bank hacia el oeste y el fabuloso London Eye, paseando entre los libreros y la gente.
Todo me fue trayendo el recuerdo de mi corta pero inolvidable estadía en Londres, un día de primavera, en mayo del año pasado, inusualmente soleado. Es curioso, mi paseo fue el mismo que el de mi amiga, pero en sentido inverso.
Aquí arriba vemos el Movieum de Londres, una mezcla de cine y museo, exhibición interactiva dedicada a la industria cinematográfica del Reino Unido
Un inolvidable paseo en el London Eye, con una vista increíble de la ciudad
Vemos graffitis debajo de este puente, lleno de dibujos e inscripciones coloridas, pero bien delimitados a este lugar, sólo aquí abajo, debajo de este puente …
Los stands de libros usados del South Bank Book
Market. Para buscar y buscar... Me quedaría horas...
Market. Para buscar y buscar... Me quedaría horas...
Podíamos detenernos bajo los árboles frescos, delante de la marina, y descansar un buen rato
El hermoso puente peatonal de Black Friars
El Puente del Milenio (o Millenium Bridge) y la Catedral de Saint-Paul
El magnifico Shakeaspeare´s Globe Theater, construido en el lugar donde se hallaba el antiguo
La foto de mi sandwich. Tengo derecho a un pequeño refrigerio en el camino, justo sentada en la plaza frente al teatro de Sir William Shakeaspeare… No lo considero un sacrilegio.
Nos volvemos a mirar el edificio de la antigua central electrica, hoy transformado en el hermoso London Tate Museum, ya desde la otra orilla del Támesis
Llegamos delante de la escalinata de la hermosa catedral londinense.
Estamos cansados pero felices. Londres es fascinante. Antes de entrar pensamos que el largo paseo ha valido la pena.
Las fotos y su descripción son fantásticas, pero la que se explica por si sola es la del sandwich con signos de haber sido atacado. Besos.
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